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Una de las dudas más frecuentes antes de una cirugía mamaria es cómo serán las cicatrices y cómo evolucionarán con el paso del tiempo.
Aunque cada paciente cicatriza de forma diferente, las cicatrices suelen atravesar distintas fases de maduración antes de alcanzar su aspecto definitivo.

Durante las primeras semanas es habitual que las cicatrices presenten un aspecto más visible y una coloración rosada o rojiza.
Con el paso de los meses las cicatrices suelen ir perdiendo intensidad y volviéndose progresivamente más discretas.
La cicatrización continúa evolucionando durante varios meses y puede seguir mejorando incluso pasado el primer año.
El aspecto final depende de factores individuales como el tipo de piel, la genética y los cuidados postoperatorios.
La ubicación y extensión de las cicatrices varía según la cirugía realizada y las características de cada paciente.
En procedimientos como la mastopexia o la reducción mamaria pueden existir cicatrices alrededor de la areola y en la parte baja del pecho, mientras que en el aumento mamario la localización depende de la técnica empleada.
Las cicatrices pueden localizarse alrededor de la areola y, según el caso, asociarse a otras cicatrices verticales y/o en el surco mamario.
Más información sobre mastopexia
La distribución suele ser similar a la de una mastopexia (con más frecuencia son en T invertida o «en ancla»), adaptándose a la cantidad de tejido que es necesario remodelar o reducir.
Más información sobre reducción mamaria
Una de las localizaciones más utilizadas es el surco mamario. Esta vía permite un acceso preciso durante la cirugía y las cicatrices suelen quedar situadas y bien disimuladas en el pliegue natural bajo la mama.
Más información sobre aumento de pecho
La evolución de una cicatriz depende de múltiples factores y no es exactamente igual en todas las pacientes.
Aspectos como la calidad de la piel, la genética, los hábitos de vida o la tensión de los tejidos pueden influir en el proceso de cicatrización. Además, seguir adecuadamente las recomendaciones postoperatorias también contribuye a una evolución favorable.
La mayoría de las cicatrices continúan mejorando progresivamente durante meses, por lo que es importante valorar su evolución con perspectiva y realizar un seguimiento adecuado.
Aunque las cicatrices forman parte de cualquier cirugía mamaria, suelen evolucionar de forma progresiva con el paso del tiempo. Si estás valorando una intervención, también puede interesarte conocer otros aspectos relacionados con la recuperación o los cambios que experimenta el pecho tras la cirugía.
Si estás valorando una cirugía mamaria, puede resultarte útil conocer cómo cambia el pecho tras el embarazo y la lactancia, cuándo puede estar indicada una reducción mamaria o qué diferencias existen entre una mastopexia y un aumento de pecho.
También puedes consultar nuestras guías sobre recuperación tras aumento de pecho o información específica sobre mastopexia tras embarazo y lactancia.
Las cicatrices son permanentes, aunque habitualmente evolucionan y se vuelven menos visibles con el paso del tiempo.
La cicatrización continúa durante varios meses y puede seguir mejorando incluso después del primer año.
Habitualmente sí, aunque la extensión de las cicatrices depende del procedimiento realizado y de las características de cada paciente.
La calidad de la piel, la genética, los hábitos de la paciente (consumo de tabaco, exposición solar…) y los cuidados postoperatorios pueden influir en la evolución de las cicatrices.
Durante la consulta es posible valorar las características de cada paciente, explicar las opciones de tratamiento y resolver dudas relacionadas con la cirugía, la recuperación o la evolución de las cicatrices.
Una planificación adecuada y unas expectativas realistas son fundamentales para conseguir resultados proporcionados y naturales.
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